
Bueno, llegó a casa mi hijo, el de la Selectividad. ¡Le ha salido bien! Terminó la pesadilla, esperemos…
Ahora ya todo es euforia, luego se va de fiesta, etc… En fin, recuerdo aquellos años, me pongo en su lugar y pienso: “Ahora tiene toda la vida por delante”. Va a estudiar lo que le gusta y esperemos que todo salga bien.

Ya son tres los que han pasado por esto. Y ya está bien, porque lo paso yo peor que ellos. Nosotras (mi hermana y yo) estábamos mucho más histéricas los días previos a la Selectividad. No comíamos, no dormíamos… nos lo tomábamos mucho más en serio.

Estos hijos míos, ninguno de los tres ha sido así. Claro, para ellos, mucho mejor, pero mi hermana y yo seguimos igual de paranoicas aunque sean ellos los protagonistas… Son otros tiempos, está claro.
Mientras, por lo menos, les salgan las cosas como nos han salido a nosotras, me doy por satisfecha.

Por lo demás, aquí seguimos, al pie del cañón. Con mucha lluvia ayer. Yo, encantada, porque refrescó un poquito, pero no lo suficiente.

Sigo recibiendo mensajes como si fuera el Ministro de Asuntos Exteriores, jajaja. Me encanta eso de ser Internet Personal Shopper a distancia. Y me chifla que me hagáis caso y me digáis esas cosas tan bonitas.
Hoy he tenido un mensaje entrañable, en el que me decía que por qué no me habría conocido antes, que sus niños ya eran mayores y que no había tenido la oportunidad de dejarse aconsejar por mí… Me ha llegado al alma, porque yo no soy nadie. Sólo doy mi opinión y punto. Pero tengo lectoras tan fieles, que me han dado ganas de llorar.

En fin, que tengo unos días un poco sensibles parece ser.
Hoy he pensado, que como ayer me metí tanto con el calzado de los niños de la marca de la que escribí (cosa que la marca en ningún momento me ha echado en cara, sino todo lo contrario), os voy a dar ideas de una tienda online, de creación reciente, dónde podéis encontrar calzado monísimo, a unos precios bárbaros.
Zapatucos y Ratucos: Así se llama. Y tenéis los zapatos monos de toda la vida, más arregladitos, menos, de loneta, zapatillas… De todo. Creo que hoy por hoy y si no buscas nada especial para un evento, es la mejor alternativa para cualquier vestido o conjunto, ya que tenéis de todo, en cualquier color y, repito, a unos precios estupendos.

Se trata de un matrimonio que, como tanta gente, ha decidido embarcarse en la aventura de la venta online, algo que cada vez va a más.

Y va a más porque si vives en Madrid o en ciudades grandes, no tienes tiempo de ir y buscar. Pero en sitios medianos, como en Burgos, para encontrar unas simples manoletinas monas, la tienda en la que tenían de todo, y dónde más monas eran (que, por cierto, estaba enfrente de mi casa), tenía unos precios desorbitados. En los pequeños, no tienes ni dónde encontrarlos.

Algunas veces, costaba más el par de zapatos que el conjunto en cuestión. Y no exagero ni un ápice. Recuerdo un conjunto monísimo que le compré a mi hija y las botas que a ella le gustaban costaban 211€. Ya veis, que recuerdo exactamente el precio, porque me quedé de palo. Sé que la expresión es “de piedra”, pero en mi casa decimos “de palo” de toda la vida…

No le compré esas por cargo de conciencia, ya que iba toda la semana con el uniforme, pero vamos, le compré otras por 50€ menos… Lo que os digo, carísimo.
No merece la pena gastarse un dineral, es absurdo. Y sobre todo, en verano, que están tanto tiempo en traje de baño o cuando están vestidos, que no paran en todo el día. Así que los zapatos al final, los tienes que tirar (por estropeados y porque al año siguiente no les valen).

Después de gastarte no se sabe cuánto en la ropa, por lo menos, que el calzado sea mono y no la encarezca.
Por eso, he decidido hablaros de Zapatucos y Ratucos.
Paso a enseñaros un poco lo que tienen. Son zapatos monos de toda la vida, nada de estridencias, ni de cosas raras. Y te resuelven el problema en un santiamén.

Empiezo por los bebés, donde tienen las típicas «Merceditas con velcro» (una maravilla y cómodísimas), en varios colores. Imprescindibles, por lo menos para mí, aparte de monas.

Monísimos también los llamados “Pepitos bebé con hebilla”, de los que me he hartado de poner a los niños. Los veo más de niños y son monísimos. En rojo habré tenido docenas y estaban ideales con sus peleles y ranitas. Son lo más mono, clásico y normal que he visto. ¡Me encantan para todo! Con festón y picados. La hebillla, para un mejor ajuste.

Igual de mono, el “inglesito bebé” en piel. Con el típico diseño inglés, tanto para niños como para niñas, miles han pasado por mi casa. De no cansarte jamás. Monísimos con todo. Un básico. En invierno y en verano.

Para un bebé más arregladito, el “Peuque angelito bebé con lazo en charol”. Las típicas Merceditas en charol con picadas y cierre de

lazo. Sin suelas para preandantes y los forros y plantas del pie, transpirables. Los tenéis en rosa y azul. Ideales.
Y los “Peuque pepito bautizo con lazo”.

Monísmos para el día del bautizo, sin necesidad de arruinarte. Zapatitos angelito en charol con festón, lengüeta y picados, con cierre de lazo. También para ocasiones especiales. Charol de primerísima calidad. En dos tonos, plateados y dorados.
Entrad en la tienda porque hay más. Pero doy paso a las niñas. Las clásicas bailarinas que recomiendo en todos los artículos que escribo, aquí

las tenéis. Y a un precio de escándalo. Se llaman “bailarina clásica con lazo”: ribeteadas al tono. Cómodas, prácticas y elegantes, lo que os digo siempre. Piel cien por cien natural, con acabado en charol de primera calidad, La suela de goma, antideslizante. Hay 4 colores y llevan lazo ajustable para mayor sujeción.

Para ocasiones más especiales, o porque simplemente te apetece, son preciosas también las “Bailarinas lazo doble”. Las clásicas de siempre, con lazo doble en satén. De piel natural y con las mismas características que las anteriores. En tres colores. Una monada para un vestido arregladito.

Y super ideales y para un día especial, las “bailarinas ballet”, que no tienen nada que envidiar a marcas muy conocidas. Con lazo al tobillo, ribeteada al tono y en piel natural. Divinas y elegantes como nada.
Y por si las tenéis que comprar en varios colores, siempre sacan de un apuro y quedan muy monas para verano, las bailarinas de lona, con elástico en el talón para mayor sujeción. Con

acabado en lacito fino, lona cien por cien y algodón. Suela de goma y lavabables. Una maravilla y comodísimas. No para el Domingo de Resurrección en la Catedral de Palma de Mallorca, pero sí para cualquier día de verano de una niña mona (qué mala soy…)

Para un conjunto estiloso, me encantan las “Blucher serraje”. Zapatos blucher con cordones y picados en serraje. Me parecen elegantísmos, además de cómodos. Perfectos para un estilo sport o casual. De estilazo total. Sólo en éste color, que me chifla.

Y no falta el “Inglesito piel”. Clasico y actual a la vez. Tanto para invierno como para verano, una maravilla. Los veo elegantes totalmente. De piel con acabados en charol de primera calidad. Nunca jamás pasarán de moda.
¿Ya os voy enseñando eh? Y todo lo que me gusta. Ni más ni menos. Sin cosas raras ni florituras. Lo bonito de toda la vida.

Y para niñas, me encantan también las clásicas «Menorquinas”. Para un veraneo en el mar o para ir con un conjunto cómodo e informal, siempre me
han gustado. También llamadas ibicencas o albarcas, con cinta en el talón. Piel de napa de primera calidad y forrada interiormente con plantilla también de piel. Las tenéis igual, pero con velcro, para una

mayor sujeción, sobre todo para las más pequeñas. Estilosas, si se saben combinar bien.
Y cómo no, monímas las “Merceditas botón”. La clásica con

cierre de velcro para mayor comodidad y mejor ajuste. Con adorno remache de botón. Me parece lo más bonito para niñas, además de cómodas y elegantes con cualquier vestido.

Y también muy mona, menos clásica, la «Mercedita pepito piel”, con cierre de hebilla. También la veo muy elegante. De piel natural y perfecta también para cualquier vestido o conjunto de falda. ¡Ya era hora de ver estas cosas!

Y más arregladitas, para ocasiones especiales, la «Angelito charol”, con lazo de grosgrain, ribeteada al tono. Muy elegante, pero hay que saberla combinar bien. También de piel natural con acabado de charol de primera calidad. Me gustan mucho los dos tonos que hay, el rojo y el arena.

Y como os decía antes, un todo terreno, la “Mercedita botón lona”, un básico, con cierre de velcro para mayor comodidad y mejor ajuste. Con el adorno remache de botón. Son básicas, pero con su punto de elegancia para cualquier vestido mono de un día de verano. Las tenéis en varios colores.

Mucho mejor éstas que cualquier otra para un día eterno de verano. Al fin y al cabo, son Merceditas y eso ya es mucho.

Y para piscina o playa, me encantan las “sandalias ancla”, de goma Igor, con adorno de ancla en las tiras. Son ligeras y flexibles, aparte de coquetonas.
Tenéis más cosas, yo he hecho una selección, ya sabéis. Entrad en su página y mirad todo.
Voy con los niños, en los que también tienen lo más mono que pueden llevar. Para mi gusto, claro.

Me encanta el “Pepito picado con hebilla”. De piel y de niños monos de toda la vida, es un zapato, como veis, con cierre de hebilla y pespunte realzado en la punta con un elegante dibujo inglés (siempre me ha chiflado). Tienen suela de goma de primera calidad. Me parecen monísimos y el azul está logradísimo. ¡Ideales!

Y superior el “Mocasín en piel”. De toda la vida de Dios, con antifaz y pespunte también realzado en la punta. Los veo ideales, tanto para

vestir como para ir de sport. De los zapatos monos de siempre ¿no os parece? Os he dicho muchas veces que no me gustan los zapatos que suelen poner las marcas en sus fotos. A pesar de que el conjunto sea ideal, ya os digo que un mal calzado te estropea todo lo demás.

Y muy elegantes y monísimos también el “Pepito con velcro en charol”. En piel charol, con cierre de velcro y adorno remache de botón. Me chifla el dibujo inglés, como todo lo inglés y me encantan los dos colores que tienen: arena y gris. Divinos para cualquier ocasión pero no para estar todo el día en el parque. Es una pena, porque son ideales.

Y super elegantes y chiflantes el “Mocasín lona España”, con la bandera de España y de algodón cien por cien con acabados de primera calidad, no hay más que verlo. Los veo combinables y prácticos para todo el verano. Realmente me encantan.

Y el “Mocasín estribo serraje”, con adorno de estribo. Me parecen super elegantes, clásicos, de siempre. Y tanto para sport como para vestir. Realmente si el calzado es bonito, me gustan más los de los niños, casi siempre. Pueden ser cañón, como éstos…

Y a las pruebas me remito con el “Mocasín lona cinta”, que son mucho más monos que los de lona de las niñas. Es que me encantan, así tal cual. Me parecen elegantes, prácticos, monos, combinables… Tienen la plantilla acolchada forrada. En varios colores, me pirran todos. ¡Así da gloria ver a los niños! Por Dios, y no lo que se ve por ahí…

Incluso la zapatilla “lona puntera” me chifla. Les da un estilazo bárbaro. Con cualquier bermuda o pantalón corto, son increíbles. Tienen un aire desenfadado ideal. Con la puntera reforzada en goma blanca, sin cordones para “hacer estilo”. Vamos, que me chiflan y punto.

Hay muchos que lo tienen como algo de playa sin más y están muy equivocados… Ya os digo que bien puestas, los niños tienen una clase y un estilo increíble.
Y ya veis qué maravillas podéis tener con un simple “click”. La verdad, os lo recomiendo, porque, aparte de bonito, los precios son de relamerse.
No hace falta nada más, ni nada menos, para pasar un verano divino de la muerte.
Un beso con calzador
Jajajaj eres mala sí
jaja, Sole…. a ver si nos vemos un día ¡no?