
Os escribo bajo la lluvia que cae sobre Madrid ahora mismo, pero con un calorazo insoportable.
¡Ayyy Dios mío! ¿Por qué seré tan calurosa? Es que no puedo disfrutar de nada… Con este calor, me resulta todo insoportable. Ahora sí que me acuerdo y mucho de mi Burgos querido y su fresquito en ésta época.

Aunque hiciera calor por el día, por la noche es obligatoria la chaqueta. Y se respira… ¡Qué gozada!

En fin, que me tengo que aguantar y por mucho que lo diga, es inútil. Pero de verdad que este calor no se lo deseo a nadie. Hay gente loquísima por ahí que dice que ya podía hacer así todo el año… (Adela, no eres la única, hay más piradas y escarchadas como tú).
Así que se me pasan los días esperando a que llegue la última hora de la tarde para respirar un poco… Y ni aún así.

Cenamos en el porche y es el único momento del día en el que se está bien, de verdad…Además, estamos sólo los tres y nos sabe a gloria…
Almudena, al final, consiguió el trabajo en una cafetería de Burgos, en pleno centro, que está todo el día a tope… y tiene unos nervios…

No ha trabajado en su vida en un bar y el primer día acabó agotada. Me dijo que le enseñaron a poner las cañas porque a ella no le salía espuma, a cobrar con la máquina de dibujitos… bueno, todo un mundo que le va a venir bien para espabilar.
Además, ahora empiezan las fiestas de Burgos, y va a ser tal aluvión de gente, que no sé cómo terminará…
Bueno, ya son mayores y tienen que ir viendo lo que es la vida. Además con lo hiper activa que es, no le irá mal.

Es una época tan tonta para la ropa, y recibo mensajes de tipo tan variado, que he decidido hablaros de una marca que muchos ya conocéis, por supuesto, y como ganan los que me piden ideas para bodas o eventos, he decidido hablaros de ella.
Ella es nada más y nada menos que Marita Rial, marca de niños de alta costura que enamora por dónde va. Sirve perfectamente para cualquier ceremonia en la que vuestros niños irán perfectos y también para ir por la calle como auténticos príncipes llenos de buen gusto.
Su colección de verano es una delicia, igual que siempre. Sus diseños únicos hacen que, al verlos y decidirte por cuál comprar, vuele tu imaginación y te pases horas pensando en cuál será el idóneo para el verano.
Os digo yo que cualquiera… son todos de auténtico cuento, pero vamos, que yo os ayudo encantada y os lo enseño, más encantada aún.

Empiezo por la deliciosa colección de plumetti verde. Además, por fin, no es el aguamarina de mi alma que nos inunda este verano. Es un verde subido, elegante y ya en plumetti, que más queréis…

Los vestidos tienen una tira bordada cruda en el bajo, al igual que adornos crudos tiene toda la pechera, puntillas y encajes… No me digáis cómo está esta niña. Es un vestido que tiene ese no se qué de Marita Rial. Tal cual está con la corona de flores y con unas alpargatas en rosa, imaginárosla en una boda… ¡Divina!

La pechera es de cuento auténtico y si van varias niñas iguales, te mueres y a sus padres se les cae la baba. ¡Qué vestido más divino! Lo veo para una ocasión especial, pero sé que muchas lo veis para cualquier día… y no me extraña. Yo también se lo pondría. Cambias el tocado por un lazote y listo. Niña de muerte paseando un día esplendoroso de verano.

Nada de esta colección tiene desperdicio. El Jesusito de la pequeña es de morir, con la capota y la pechera igual, más cortita, así como los niños, con camisa de botones y vivos en crudo el más mayor en el mismo verde y pantalones igual. El pequeño, con blusita de plumetti verde con puntillas crudas. ¡Están de película!
Color elegante, diseño de cuento… está claro que Marita ha conseguido lo que quiso cuando empezó la marca, en 2007: alargar la niñez con una manera de vestir cándida e inocente. Totalmente de acuerdo.

No va a ser como una lectora que me pidió consejo el otro día para su niña, que va a cumplir 12 años y me dijo que la niña quiere ir de largo a una boda… Yo le dije algunas cosas, porque ¿cómo le voy a explicar que una niña de esa edad no puede ir jamás de largo; que sería una barbaridad? Ayyy Dios, ¡Cómo le pondría yo a esa niña!

Bueno, que me irrito. Sigo con otra colección de enamorar también. Es en azulón y blanco. No sé ni cómo describirla. Sólo sé que la ves y la miras y la vuelves a mirar. Vestidos blancos con cuerpo de plumetti y pecheras de cine con encajes en azulón… La falda, de vuelo, pero cada vestido en una versión. Todos llenos de tules, encajes, detalles de todo tipo… Vamos, una maravilla. Me las imagino con bailarinas azulonas y bailo de gusto.
Los niños, sabiamente a juego. Y digo sabiamente porque no los ha disfrazado con los encajes azulones, sino que van de blanco, acordes con su edad y con detalles a juego. El mayor con camisa de cuello mao y pechera monísima con botones y el pequeño, con blusita de plumetti.

No os perdáis el Jesusito de mi vida, mi alma y mi corazón: es una obra de arte en miniatura. La capota blanca de plumetti, con la tira ancha de encaje en azulón, sienta de maravilla. Vamos, otra colección para recordar. ¿Qué opináis?

Por cierto, el otro día, íbamos dando un paseo y vimos a una niña con un “Marito”, como les llamamos los que estamos metidos en este mundo. Le dije a mi marido, que es el que me censura los artículos:

¡Mira, un vestido de Marita Rial!, pensando que le iba a importar un bledo, pero se quedó tan contento de ver que de lo que hablo yo, existe y se ve en la vida real.
Es que, como siempre os digo, se ve tan poco en Madrid… La niña iba monísima, pero Doña Perfecta (es decir, yo) le hubiera cambiado de inmediato los calcetines y zapatos.

Otra colección: la exquisita que veis aquí arriba. Vestidos inimaginables si no los ves, en un color berenjena y azul turquesa nada chillón. Es un turquesa pálido y delicioso. Tela blanca con florecitas en berenjena que se entremezclan con encajes berenjena y una tela brocada divina , como os digo, turquesa claro.

Mirad cada detalle, cómo están combinados: las pecheras, las cinturas, los bajos, los Jesusitos: el de la mayor con la capota de flores y el vestido entero en las florecitas berenjena mientras que la bebé lleva la capota turquesa, vestido azul y braguita y pechera en la tela de florecitas… Todo perfectamente coordinado.

¡Qué gozada debe de ser diseñar estas maravillas! Y los niños, perfectos. Lo que siempre digo: mientras sean pequeños, caben flores y colores iguales a los de las niñas. A partir de los 4 años se corre el peligro que vayan un poco de niñas…
Y como Marita Rial, siempre va a más, mirad con lupa esta colección en la que combina un gris oscuro con topitos blancos, el blanco y el rosa pálido. ¡De estremecer! Para mí, la favorita de este verano, por elegir alguna porque me pirran todas.

Pero esta tiene una clase… es sobria, elegante, de auténtico lujo. Qué digo, ¡lujazo! ¿ No lo veis? Fijaos en la espalda del vestido de la niña mayor, al aire, pero atravesada por encajes en blanco. Talle bajo, lazada rosa trasera, y más encajes en la cintura y en el bajo. ¿Es o no para ir a una boda como una reina?

Me chifla el Jesusito de la más mayor con la super lazadota rosa en la cintura por delante y la capota gris de topitos llenita de encajes blancos… También divino el otro y los niños. Superior el conjunto del mayorcito con esa camisa preciosa y qué decir del bebé… con el cubrepañal gris y blusita con la pechera a juego…¡De morir!
En esta colección, también hay un vestido entero blanco con la espalda al aire y los mismos detalles, con la banda rosa por delante que es una auténtica maravilla.

Y es que no se sabe cuál elegir… Yo, cuando empieza una temporada y veo las colecciones de Marita, me pongo nerviosa, porque sé que no me va a defraudar ninguna y que cada una me va a gustar más que la otra… Y así es, año tras año.
Y paso a otra colección, de la que casi no sé ni qué decir. Pues que es otra joya, esta vez en un gris perla con lunares (que no topitos) blancos coordinada con una delicatessen de tela tipo toile de jouy en los mismos tonos. ¡Desmayaros!

El vestido de la mayor, divino de la muerte, con talle bajo y pechera y bajo del vestido en la exquisita tela estampada. El de la otra, con talle alto con banda y lazadota cruda atrás, con el cuerpo de lunares y falda estampada y el Jesusito, ya lo veis. Precioso el niñito con el pantalón corto de rayas y la camisa blanca con la pechera de lunares. ¡Ayyyyy, que me mata esta mujer!


Os enseño arriba su colección rosa enterita, que, por indescriptible, no me alargo, pero ya veis la imaginación y el talento que encierra. Picunelas, tules, puntillas, encajes…. Y después, no son nada repolludos. Son ideales, arregladitos y perfectos para cualquier ocasión, sobre todo para un día especial. ¡Me alucinan! Y todos diferentes y bárbaros, acordes con las edades de las niñas. Los de las mayores me apasionan…

Y voy a terminar con su colección blanca: no debe faltar el blanco en verano, siempre os lo digo, pero esta colección lleva el blanco con Mayúsculas: mirad de nuevo las joyas de la Corona. Fijaos en los tules de plumetti, perfectamente distribuidos en los vestidos: en las manguitas, en el bajo, en parte de la espalda…
El vestido de la mayor es una maravilla, pero maravilla. La espalda de película de amor y lujo, con el lazo cayendo y el talle bajo… la pechera de tul… ¿Pero, de dónde demonios saca estas cosas? Y luego hablan de copias, como os decía ayer… A ver quién es el guapo que copia un “marito”, jajaja. Pues nadie, está claro. Que ni siquiera lo intenten…

El de la mediana también, con la lazadota de tul de plumetti atrás y también en las mangas con forma de alitas…

¿Y qué decir de los dos pequeñajos? Mirad, observad, comparad y si veis algo más bonito, pues… ¡Compradlo! Jajajaja. Lo digo en serio: si tenéis un evento este verano, cualquier cosa de estas colecciones, pero para eventos, ésta y la gris oscura en especial. Os lo digo yo.

Y bueno, os he dejado con muy buen sabor de boca, lo sé. Si tenéis la suerte de tener niños en estas edades, para mi gusto, ahora mismo es una de las marcas de alta costura con más gusto que existe en el mercado.
Exquisita confección, materiales de primerísima calidad y un cuidado super esmerado en la presentación, (el envoltorio también hace), es lo que ha llevado a Marita Rial a ser quién es.
Yo ya llegué tarde cuando la conocí. ¡Aprovechad las que podáis!
Un beso inimaginable
Buenas noches. Quisiera conocer dónde venden Marita Rial en Madrid. Muchas gracias.
Hola Laura, pues increíblemente, en Madrid, no conozco ninguna tienda que venda Marita Rial, ni otras marcas del estilo. Hay muy pocas tiendas monas que sean multimarca. Todas las que conozco son de fuera… ¡Lo siento!